Una identidad de producto construida alrededor del color, la materia y una idea compartida.


El encargo ficticio: conectar una propuesta de objetos cotidianos con una voz cálida, precisa y reconocible.
Entender el contexto, la pregunta y a quién debe llegar.
Elegir un concepto y definir un lenguaje propio.
Traducir la dirección a un sistema visual y digital.
Preparar la entrega y cuidar cada aplicación.

«Cada detalle tenía una razón. La identidad encontró su propia voz.»
Opinión ficticia / proyecto demostrativo
«El resultado se siente coherente desde la primera imagen hasta el último gesto.»
Opinión ficticia / proyecto demostrativo
Una primera conversación para encontrar una dirección compartida.
FORMULARIO DEMOSTRATIVO / SIN ENVÍO